CONTUNDENTE VIERNES DE MCLAREN EN BARHEIN
Una segunda tanda del GP de Barhein (la primera nocturna) que llegó con la noticia de la reprimenda a Yuki Tsunoda por adelantar ilegalmente en el pitlane a Alex Albon en los Libres 1, además de la cancelación del proyecto de los motores V10 para 2026, y que continuó con el gran susto de la noche.
Después de los problemas de manejabilidad del Aston Martin en los FP1, la maldición prosiguió en los segundos entrenamientos del viernes. Ni 10 minutos duró Alonso en el trazado arábigo hasta que su volante, literalmente, se le soltó virando en la curva 1.
Un momento peligrosísimo que derivó en la sustitución de la caña de dirección del bólido verde. Los mecánicos de Aston Martin formaron una barrera en el garaje para ocultar las vergüenzas actuales del equipo. Por supuesto, el delegado técnico de la FIA, Jo Bauer, inspeccionó a fondo lo sucedido.
La incredulidad en el box de Fernando Alonso, que volvió a pista tras lo acontecido, quedó eclipsada con la simulación de clasificación de los favoritos. Lando Norris, no nos engañas. El discurso del subcampeón de 2024 y líder del mundial de 2025 sobre el no favoritismo de McLaren en la presente campaña es insostenible: un intento a una vuelta con el blando y el MCL39 aventajó en medio segundo al equipo más inmediato, que ni siquiera fue el Red Bull RB21 de Verstappen, sino el Mercedes W16 de George Russell.
Este escenario se repitió en las sesiones de entrenamientos una semana atrás en Japón y, sin embargo, Max le levantó la pole y la victoria a la formación papaya. Pero el neerlandés no puede obrar milagros Gran Premio tras Gran Premio. Para encontrar al primer español en la tabla de tiempos tuvimos que retrasarnos a la 10ª posición con el Williams de Carlos Sainz en la misma décima que su compañero Alex Albon.

