AYRTON SENNA, A 30 AÑOS DE UNA MUERTE QUE MARCÓ EL DEPORTE MOTOR
Tamburello. 1 de Mayo de 1994. 14:17 de la tarde. Todo aficionado del motor tiene todas estas palabras grabadas en la memoria. Incluso aquellos que no habían nacido conocen las mayores hazañas de Ayrton Senna y el trágico accidente que acabó con su vida a los 34 años.
Un fallo en la columna de dirección de su Williams, que fue mal modificada por el equipo debido a que Senna no estaba cómodo con el volante hizo que perdiera el control del FW16 y chocara contra el muro a más de 200Km/h. Unas horas después, se confirmaba lo peor, la doctora María Teresa Fiandri, jefa del servicio de reanimación del Hospital Maggiore de Bolonia confirmaba la muerte del icono de la F1, con 41 victorias y 65 poles, y empezaba su leyenda que sigue viva a día de hoy.
En muchos medios, la trágica noticia fue portada: "La Fórmula perdió el 1". La figura más relevante de su deporte y uno de los deportistas más carismáticos del mundo se había ido de forma trágica y ese accidente hizo que la F1 cambiase por completo las medidas de seguridad , logrando que en muchos años no hubiese accidentes mortales, hasta la trágica muerte de Jules Bianchi tras su accidente en Japón dos décadas después.
Es difícil de explicar con palabras. La conducción de Ayrton Senna solo se puede sentir al verle correr en directo en seco, o en agua en la mítica salida de Donington 93, o ahora con los cientos de videos que hay por Internet. Muchos entenderán el sobrenombre de Magic rápidamente, o porqué tantos pilotos copiaron su casco amarillo. O porqué Michael Schumacher lloró desconsolado al superar sus marcas muchos años después.
Su figura será siempre relacionado con dos de los equipos más legendarios del 'Gran Circo' que aún siguen a día de hoy, McLaren y Williams. Sin embargo todo empezó con Toleman, escudería con la que empezó a sorprender a todos los aficionados, logrando su primer podio. Hace unas semanas, murió Ted Toleman, fundador del equipo, que si por algo es recordado es justo por ese primer podio del paulista en un circuito de Montecarlo encharcado, tras adelantar a Niki Lauda (McLaren) y estar a punto de ganar la carrera a Alain Prost (McLaren), algo que sólo evitó la bandera a cuadros bajada antes de tiempo por Jackie Ickxx.
Sus años posteriores los pasó por Lotus, donde conoció lo que era la victoria y dejó su mágica frase "ser segundo es ser el primero de los que pierden". Con su segundo equipo logró 6 victorias, pero dejó claro lo que podía llegar a ser y el por que es considerado el más rápido de la historia, ya que consiguió 16 poles.
Tras su paso por Lotus, llegó a un equipo legendario, McLaren, al que hizo aún más grande. Ganó tres títulos mundiales en seis años, tras una gran rivalidad con Alain Prost, que dejó imágenes históricas como el accidente entre ambos en Suzuka dos años seguidos, la mayor rivalidad en la F1 hasta la de Hamilton-Alonso en 2007. Consiguió 35 victorias y se coronó como el rey de los sábados, el mejor a una vuelta, con 45 poles. Sus vueltas desde la cámara 'onboard' son comparables a una obra de arte y se convirtió en el rey de Mónaco, circuito en el que nadie podía con él.
Su último equipo fue Williams, donde sólo pudo participar en tres carreras, ya que perdió la vida en el Gran Premio de San Marino, el tercero del calendario de la F1 en 1994. Habría sido impresionante ver la aventura de Senna en el equipo británico, con el que en sus tres únicas carreras logró las tres poles.
Ayrton Senna es y será una inspiración para todos los amantes de las cuatro ruedas. No solo por su talento natural, su técnica, su magia bajo la lluvia o una infinidad de motivos en la competición. También por su personalidad magnética, por su calidez humana y el ser considerado una buena persona, elementos que demostró en cada ciudad por la que iba con la F1.
En un mundo, el de los deportistas de élite, en el que parece que sus figuras están muy alejadas del de las personas, Senna tenía un carácter muy cercano. Eso sí, en la pista se transformaba y dejó declaraciones que se recordarán siempre y que muchas de ellas se usan como inspiración en muchos deportistas.
Cuando conoció la victoria cambió. Solo le valía estar en el primer escalón del podio y para ello, él mismo dijo que tenía que ir al límite y buscar todos los huecos que habían, por muy arriesgados que fueran.
Mientras que muchos pilotos priorizan sus vidas fuera del 'Gran Circo', el brasileño era de la escuela de la que son algunos como Fernando Alonso o Max Verstappen. Correr lo es todo en su vida y en sus ratos libres, siguen pensando en correr.
Con sus vueltas, sobre todo las que hizo en Mónaco, se podía ver como él y el coche eran uno y que pilotaba sin pensar, según lo que le pedía el coche. Su forma de pilotaje era muy distinta, era un avanzado a su época.
Algunos lo llaman ego, otros confianza. Sin embargo, no hay duda que la personalidad de Senna era única y su mentalidad a la hora de afrontar las temporadas en la F1 es la causante de que haya dejado huella en este deporte.
Su relación con el dinero y la vida como famoso era difícil, no estaba cómodo del todo y estaba muy concienciado de la pobreza, sobre todo la que había en algunos sitios de Brasil, país en el que nació.
Estaba obsesionado con la sensación de ganar carreras, llegando a decir que era lo mejor que se podía vivir. Es por eso que volcaba todo su trabajo en conseguirlas.
Como la mayoría de pilotos de carreras, era consciente del peligro de su deporte y habló en múltiples ocasiones que sabía que podía tener accidentes graves, pero los piloto de F1 están hechos de otra pasta y no temen nada cuando se montan en sus monoplazas.
Él mismo sabía que la seguridad en la F1 no era la mejor posible y en sus declaraciones llegó a advertir del peligro. Aún así, este pequeño miedo nunca fue una barrera para él, que a la hora que tocaba subirse al monoplaza lo daba todo y buscaba los huecos más pequeños, casi inventados por él.
El legado que dejó Senna sigue a día de hoy. Los tres campeones del mundo que hay en la parrilla actual han confesado su admiración por el piloto brasileño. Lewis Hamilton vivió la época del tricampeón cuando se estaba iniciando en el karting y hace unos años confesó que fue su inspiración para llegar y ganar en la F1: "Mi ídolo cuando era niño era Ayrton. Siempre soñé con convertirme en un campeón de F1, pero fue al ver sus carreras cuando decidí que quería ganar tres campeonatos como mi héroe".
Max Verstappen, debido a su juventud, no pudo vivir en directo sus carreras, pero también lo considera uno de los mejores de la historia. De hecho, Helmut Marko, cuando tomó la decisión de subir al holandés a Red Bull, le llegó a comparar con Senna, al cual ha superado en muchos registros. Fernando Alonso también ha elogiado muchas veces a Senna, llegando a decir que para él es incluso mejor que Schumacher: "¿Schumacher o Senna? Me quedo con Ayrton sin ninguna duda".
Todo el mundo del motor reconoce lo que era el brasileño, una inspiración. Con sus actuaciones enganchó a la televisión a muchos, en una época donde la F1 no tenía tantos aficionados como hoy en día. Su legado va a seguir perdurando y, aunque el 'Gran Circo' ha cambiado mucho, aún es emocionante recordar sus batallas y, sobre todo, sus vueltas, donde demostraba ser un maestro con los dos pedales.

